Irregularidades y homofobia en sistema educativo llevaron a joven bogotano al suicidio

Irregularidades y homofobia en sistema educativo llevaron a joven bogotano al suicidio

Sergio David Urrego tomó la decisión luego de que él y su familia libraran una fallida lucha contra el Gimnasio Castillo Campestre.El pasado 5 de septiembre, Sergio David se lanzó de la terraza del Centro Comercial Titán Plaza en Bogotá. En medio del dolor de sus padres y de sus compañeros, se ha denunciado el matoneo al que fue sometido por parte de las directivas de su colegio, informó Caracol Radio.

El joven, de 16 años, cursaba grado 11 en el Gimnasio Castillo Campestre, un colegio católico de clase media alta ubicado en Tenjo y que se jacta de “rescatar los valores para alcanzar la paz”, explicó El Espectador.

El drama de Sergio David inició en mayo de este año, cuando el profesor Mauricio Ospina le decomisó un celular con una foto de él y su pareja, del mismo curso, dándose un beso, señaló el diario. De la violación de su intimidad con este acto, se derivó una cadena de presiones para ambos jóvenes y sus familias.

“El profesor llevó el caso a las directivas de la institución y los jóvenes fueron llamados a ‘Psicorientación’. Allá les dijeron que estaban cometiendo una falta grave, porque el manual de convivencia decía que estaban prohibidas ‘las manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones de pareja dentro y fuera de la institución’ y que estas relaciones debían ser autorizadas por los padres”, narró el medio.

Esta primera presión obligó a los estudiantes a confesar su orientación sexual a su familia. Sergio contó con el apoyo integral de sus padres; sin embargo, el caso de su pareja fue distinto: “sus padres se escandalizaron, lo aislaron y lo retiraron de clases”, informó el diario.

Los padres de Sergio fueron citados en varias ocasiones, pero en muchas de ellas se encontraron con trabas por parte del colegio. La rectora de la institución, Amanda Azucena Castillo, no tuvo reparos en negarle a Sergio su derecho a la educación, además de retener su información académica pese a que el joven y sus padres se encontraban a paz y salvo, según denuncias del portal Kaos en la Red.

Al matoneo por parte del colegio se sumó el abandono al que fueron sometidos Sergio y sus padres por parte de la Secretaría de Educación de Cundinamarca. Ante los tratos discriminatorios, Alba Reyes, madre de Sergio, presentó el pasado 1 de julio una queja en contra del colegio.

No obstante, pese a tratarse de un derecho de petición que debía ser respondido dentro de los 15 días hábiles siguientes, a un mes de la queja aún no ha sido resuelto. Según explicó a El Espectador Piedad Caballero, secretaria de Educación de Cundinamarca, se realizaron varias visitas al colegio para verificar las denuncias. El informe, reporta el diario, señala que Sergio “era un joven abandonado por su familia, pero nunca refirió el trato discriminatorio por parte del colegio que denunciaron sus padres”.

El joven también fue obligado a recibir terapia psicológica por su homosexualidad, informó Caracol Radio, además de ser denunciado por acoso sexual por parte de los padres de su novio.

“Sergio estaba destrozado con la denuncia”, afirmó su padre, Robert Urrego. Por ello, sus padres decidieron retirarlo e inscribirlo en el colegio donde cursó primaria, el Liceo Normandía, afirmó El Espectador.

“La directora y profesora de este pequeño plantel, Olga Milena Jankovich, recuerda a Sergio como el mejor estudiante que ha tenido y relata que por esos días él le contó la situación y le pidió consejo, porque “lo único” que quería era terminar el bachillerato”, comentó el diario.

Según el portal Kaos en la Red, desde hace varios años Sergio era un activista de la Unión Libertaria Estudiantil, una organización anarquista que lo representaba en su sentir. Para su familia y compañeros el suicidio de Sergio fue un acto de resistencia. Según el medio, el estudiante no era una persona depresiva.

Amigos del joven denunciaron que la rectora del Gimnasio Castillo les impidió dar información sobre el caso a medios y autoridades, además de castigar su asistencia al velorio.

“La rectora Castillo les dijo que como no habían pedido permiso para ir al velorio, tenían que reponer el día el próximo sábado. En la reunión nunca escucharon que la rectora lamentara la muerte de Sergio, pero sí que se refirió a él como “anarco”, ateo y homosexual”, registró El Espectador.

Al respecto, Alejandro Michells de la Mesa de Derechos LGBT de Bogotá, declaró que la Fiscalía investiga los testimonios dejados por el joven en varias cartas y documentos digitales para establecer si se abre una investigación contra el colegio, agregó Caracol Radio.

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