Joven dice que fue drogada, abusada y matoneada en internet

Joven dice que fue drogada, abusada y matoneada en internet


Camila* sufre desde hace varias semanas el trauma que le generó ver en internet dos videos en los que se ve a dos hombres que tiene relaciones sexuales con ella, según su versión, después de drogarla durante una fiesta en una finca del occidente de Antioquia.
La joven, de 17 años de edad, sostiene que no se acuerda de que lo que ve en las grabaciones que conoció por el acoso que sufrió cuando una persona las publicó en redes sociales.
Por el hecho, que ya se convirtió en un proceso penal para esclarecer la grabación y la publicación de los videos, además de un posible abuso sexual, Camila y su familia han tenido contacto con sicólogos y diferentes autoridades.

Prefiere no ahondar en los detalles y está cansada de repetirlo, pero insiste en que no estaba consciente. Dos días después se enteró de los videos y de las burlas que ya se desataban en internet. Varias personas, hombres y mujeres, aparecen en la grabación, se ríen y miran la escena desde lejos. Luego de saber lo que pasó en el lapso de tiempo que no recuerda, decidió contarle a su familia.
Lo último que recuerda es que estaba en la piscina tomándose unos cocteles y que después despertó llorando, estaba sola en la finca y ya no tenía sus pertenencias. Regresó a Medellín en bus, dice que las demás personas que estaban en la finca la abandonaron.
¿Es el único caso?
Camila está segura de que no es la única que ha sufrido situaciones de ese tipo y por eso decidió explicar su caso, porque su idea "es que esto no vuelva a pasar”.
Es clara con su mensaje. Quiere que otras adolescentes tengan cuidado en este tipo de celebraciones, pero, sobre todo, que se entienda que no se trata de una situación normal. Su hermana mayor, quien la ha acompañado en todo el proceso, dice que tal y como lo han explicado los sicólogos, existe una "perversión" en quienes habrían abusado de ella, pero también en quienes convirtieron el caso en una burla.

Porque no es una situación normal, Camila relata además cómo ha enfrentado el matoneo y cómo descubrió, de primera mano, que en Colombia no existe una ruta efectiva para proteger la intimidad y detener el acoso en internet.
Denunciaron los videos y las páginas que los comparten en todas las redes, solo en Instagram lograron una respuesta rápida que permitió bloquear las imágenes. Facebook, por su parte, respondió: “Gracias por dedicar tiempo a reportar algo que crees que puede infringir nuestras normas comunitarias... Revisamos el video que reportaste por contener lenguaje o símbolos que incitan al odio y no nos parece que infrinja nuestras normas comunitarias”. En resumen, la red que ha sido el mayor escenario de matoneo en este caso, no considera que mantener colgados esos videos que ponen en evidencia a una menor en condición vulnerable, infrinja sus normas o incite al odio. 

Heidy Balanta, abogada y especialista en derecho informático, asegura que no es la primera vez que esa red social se niega a bloquear contenidos de este tipo, aun cuando los comentarios que acompañan fotos y videos constituyen un acoso evidente. “Facebook es un realmente es un irresponsable, se lavan las manos y dicen que no pasa nada. Lo importante de estos casos es el daño que se le crea a esa persona y los efectos que genera, mientras tanto no existe un control efectivo y no se hace a tiempo”, dice la abogada.

“Ella es la puta y los hombres, los putas”
Dice la hermana de la víctima, quien pide perdón por el calibre de la frase, pero cree que resume en buena medida lo que ha ocurrido en internet desde la publicación de los videos. Mensajes en Facebook, Twitter e Instagram no solo se burlan de la situación, sino que además la justifican con un "se lo buscó”, el mismo criterio que se usa cuando una mujer decide ponerse una minifalda y por eso “se busca” insultos y manoseos.

"Hay situaciones en las cuales uno se expone más a ciertas cosas, pero uno nunca se busca nada. Decir eso es una forma de darle más peso a una sociedad machista e hipócrita. A la única que denigran es a Camila, ella es la puta y los otros son los putas”, dice la hermana.
La ruta para la denuncia
Los trámites para denunciar la situación y bloquear los videos han sido engorrosos. Primero buscaron ayuda en Teprotejo.org, una red virtual conformada por instituciones públicas y privadas para denunciar principalmente casos de ciberacoso, pornografía infantil y explotación sexual en internet contra menores de edad.

Pasadas más de 24 horas recibieron una respuesta. Decía que por la naturaleza del caso, la denuncia debía interponerse de forma personal en la Fiscalía. Expusieron el caso en esa entidad y allí mismo les sugirieron contratar a un abogado para que se agilizara el proceso.

Sin embargo, tampoco obtuvieron una respuesta que permitiera detener el acoso y la circulación de los videos. Según la Fiscalía, sería necesario presentar otra solicitud ante el CTI para que los encargados de delitos informáticos asumieran el caso.

El apoyo jurídico llegó por una casualidad. Una abogada conocida de la familia trabaja en una dependencia oficial de derechos humanos y allí asumieron el proceso. Sin embargo, es pronto para esperar una decisión judicial de fondo.

Por las dificultades en esos trámites y la inexistencia de mecanismos para detener el matoneo, Camila y su hermana dicen estar desgastadas y sostienen que no existe en Colombia una ruta de protección efectiva. Contar tantas veces la misma historia ha sido una forma de revictimización.

La abogada Heidy Balanta explica que en este caso concurren diferentes conductas que pueden ser sancionadas. Además del abuso que tendrá que ser demostrado por Camila y su familia, existirían delitos relacionados con el uso de su imagen e incluso con pornografía infantil por tratarse de una menor de edad. En este caso el implicado sería la persona que grabó y difundió el video.  

Según datos de Teprotejo.org, entre mayo de 2012 y el 12 de septiembre de 2014, se registraron en ese sitio de internet 10.605 denuncias, de ellas el 45 por ciento corresponden a casos de pornografía infantil y 1.352 casos fueron remitidos al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Por su parte, de acuerdo con datos de Inhope, una fundación internacional que regula 41 líneas de denuncia de pornografía infantil en 36 países, las denuncias por ese delito en el mundo pasaron de 24.047 en 2010 a 34.404 en 2013. Esa organización agrega que en la actualidad el 83 por ciento de las páginas detectadas se puede bloquear en los primeros siete días después de recibida la denuncia.

Camila salió del país, adelantó un intercambio que tenía programado para el próximo año. Viajó con la idea de regresar, espera que como ha ocurrido en otros casos, para ese momento ya el suyo haya pasado al olvido.
*Nombre cambiado para proteger la identidad de la fuente.

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